Capitulo 26.
Capítulo 26.
Ada miraba atónita mientras los guardias se llevaban a esos dos hombres, recordó cuando ella misma era acusada y nadie salía en su defensa hizo acopio de todas sus fuerzas e intentó interceder por ellos.
—Ellos no han hecho nada malo, me perdí y solo me acerqué a ellos para que me indicaran el camino de vuelta. Las palabras de Ada se convirtieron en una súplica.
Axel apareció en ese justo momento y el corazón de Ada se alegró, quizás él consiguiese que los guardias dejaran a es