Capitulo 124.
Capítulo 124.
Ada se encontraba de pie en el balcón del castillo, acariciaba distraídamente su vientre abultado. El bebé daba suaves pataditas, recordándole que el tiempo no se detenía, aunque el mundo sí pareciera hacerlo.
—No hay noticias —dijo Lukyan desde el umbral, con tono bajo—. Los vampiros no se han vuelto a mover. Nada desde aquel último ataque.
Ada no contestó de inmediato. Sus ojos violetas estaban fijos en el horizonte. Después de todo lo que habían vivido, el silencio era inqu