POV Azkarion
—¡Azkarion, ella te engañó! —gritó Bora con una desesperación que rayaba en la histeria—. ¿Cómo puedes siquiera pensar en perdonarla?
Su voz atravesó el aire como un cuchillo oxidado. No me giré de inmediato. Durante un segundo eterno, la escuché como si proviniera de muy lejos, como un zumbido molesto que se incrustaba en mi cabeza sin permiso. Luego la miré. Y en ese instante, algo dentro de mí se quebró sin remedio.
La rabia me subió al pecho como fuego líquido, espeso, violento.