POV Katelyn
Estaba en el hospital desde hacía lo que se sentía como una eternidad, aunque probablemente no habían pasado más que unos minutos desde que me dieron la noticia.
El aire olía a desinfectante, frío, vacío. Las luces blancas del pasillo me lastimaban los ojos, pero no podía apartar la mirada de la puerta cerrada detrás de la cual estaba mi madre.
Mis manos no dejaban de temblar.
No era un temblor leve. Era algo constante, incontrolable, como si todo mi cuerpo hubiera perdido el control