POV Gianna
Vi a Eva completamente pálida.
Sus ojos estaban llenos de miedo.
No era un miedo pequeño, no era nerviosismo… era terror verdadero.
Ella me abrazó con fuerza de repente, como si necesitara sostenerse de alguien para no derrumbarse.
—No lo creo… —susurró con la voz quebrada—. No lo creo.
Acaricié su espalda lentamente intentando tranquilizarla, aunque honestamente yo también estaba comenzando a asustarme.
Porque mientras más lo pensaba… más sentido tenía.
Las náuseas. El cansancio.
Sus