POV Kyllian
—Señores, cálmense —dije con voz firme, apoyando la espalda en la silla mientras los miraba uno por uno—. Aún no he dicho cuáles son las restricciones.
El ambiente en la sala estaba cargado de tensión.
Ellos murmuraban entre ellos, inquietos, como aves carroñeras esperando una oportunidad. El abogado acomodó sus papeles y continuó con voz neutra, casi mecánica.
—Hay condiciones impuestas por el abuelo —anunció—. El señor Dixon no podrá obtener la herencia si no cumple tres factores.