POV Katelyn
Tomé el resto de mis cosas y las metí dentro de la maleta sin cuidado.
La habitación seguía oliendo a Antonio.
A su perfume. A él.
Y eso solo empeoraba el dolor en mi pecho.
Respiré hondo intentando contenerme, pero sentía las lágrimas atoradas en la garganta desde hacía horas.
Cerré el cierre de la maleta con fuerza y luego miré una última vez aquella habitación enorme que durante años llamé hogar.
Nuestro hogar. O al menos eso creí.
Mis dedos se cerraron alrededor de los documentos