La mujer del Cóndor:69. La propuesta de Lorenzo.
Regina
Llegué a la mansión, con Julia en mis brazos, que no dejaba de suplicar, su voz llena de angustia mientras intentaba zafarse de mi abrazo. La escena era como una mezcla de confusión y desesperación. Cada vez que me miraba, podía ver el miedo en sus ojos, el temor de lo que estaba por venir.
—Suéltame, Regina —rogaba, su tono quebrado, como si supiera que lo que pasaba era inevitable y no quería enfrentarlo.
La miré, viendo cómo luchaba por liberarse, y aunque una parte de mí sentía un