La mujer del Cóndor 65. La guerra se aproxima.
Regina Stravos
Mi mente iba a mil por hora. Elijan estaba vivo, y eso me llenaba de una mezcla de alivio y pavor. Sabía que ahora más que nunca estaba en grave peligro, y el peor de todos los peligros era Raegan. Si se enteraba de que Elijan seguía con vida, no dudaba en hacer lo que fuera para destruirlo. Y yo no podía permitirlo.
—Tienes que ayudar a Elijan —le dije a Lorenzo, mi voz temblaba con la angustia que sentía en mi pecho—. Ahora que está vivo, está aún más en peligro… Si Raegan