La mujer del Cóndor:42. En coma
Estaba recostada sobre la cama, envuelta entre las sábanas, mientras la calidez del cuerpo de Michael todavía persistía a mi lado. Apenas comenzaba a relajarme, cuando el sonido del celular vibrando en la mesita de noche rompió la calma de la habitación. Él lo tomó con rapidez, frunciendo el ceño al ver el nombre en la pantalla.
—No puede ser —murmuró, su voz baja pero llena de tensión.
Me incorporé ligeramente, mirándolo con curiosidad. Su expresión había cambiado por completo; su mandíbul