Capítulo 34.
Ya a los tres nos han hecho la manicure y el pedicure y Estella ya se ha ido con una muy buena remuneración transferida a su cuenta de banco, ahora, estamos impacientes esperando a Patrick de Versace, mientras comemos fruta que ha pedido la madre de Noah, vestidos con batas de sedas, con nuestros cabello, rostro y cuerpo completamente limpio. El timbre de la casa suena así que la mujer del servicio corre a abrir la puerta.
Por esta, aparece un hombre alocado vestido completamente de negro, jun