Capítulo 33.
Han pasado dos semanas desde la muerte de Aaron, dos semanas en las cuales he intentado con todas mis fuerzas que Andy se levante de la cama, se asee, asee su cuarto y salga de una vez por todas de esa horrible depresión en la que se encuentra. Para ser sincera, todo esto, me asusta, me hace sentir cosas que jamás había sentido, como incertidumbre e incluso miedo a perder a alguien. Nunca había visto la depresión de cerca, es como, no sé cómo describirla, de hecho, pero considero que es lo más