Capítulo 31.

Continúo esperando a que Noah llegue, a varias casas de la de Mandy. Desde que dejé su pórtico, no ha salido ni he visto movimiento de nadie dentro de la casa, por lo que, me he mantenido al margen de cualquier movimiento cerca de la casa. Cuando estoy comenzando a cansarme, un auto no tan lujoso se aparece desde la esquina de la calle Se estaciona muy cerca de mí y es cuando noto que se trata de Noah. Yo me acerco con el ceño fruncido y él niega la cabeza varias veces.

—No preguntes, no te di
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