Capítulo 50. Madre
Mia Lennox
Recibimos el amanecer abrazado y envueltos en las sábanas blancas, mi cabeza la tengo recostada en su pecho mientras que mi pierna derecha descansa sobre las suyas, Enzo deja caricias de manera distraída en mi cintura con su mirada puesta en el horizonte.
Nunca debo poner las palabras de Enzo en duda, me hizo el amor hasta que aquellos rayos de luz comenzaron a alumbrar el horizonte, no esperaba que tuviera más preservativos y trajo dos cajas completa. Cuando se terminaron l