Alexandre
Corrí como si el suelo estuviera a punto de desaparecer bajo mis pies. El sonido a mi alrededor parecía amortiguado. Voces distantes y pasos apresurados, pero todo lo que yo veía era a Jaqueline caída en el suelo, su cuerpo frágil incorporándose con dificultad, sentándose con los ojos perdidos, aturdida, como si el mundo girara a sua alrededor.
—¡Jaqueline! —me agaché a su lado, con el corazón desbocado y la respiración irregular.
El desespero me dominó aún más cuando vi la sangre esc