Jaqueline
A pesar del deseo palpitante de quedarme, yo sabía que lo mejor en ese momento era irme. Un fin de semana tan intenso como aquel necesitaba espacio para ser digerido, y sobre todo para no ser malinterpretado por mí misma. No quería ilusionarme ni perder o meu equilibrio. Había sido increíble. Más que eso, había sido inolvidable.
Sonreí mientras el agua tibia de la ducha resbalaba por mi cuerpo. Cada gota parecía reavivar la memoria. Lo divertido que fue en el Olimpo Club, una noche vi