Bryan entra a la casa con Petra aún en brazos, una de las sirvientas que estaba en la habitación desempolvando unos jarrones, al ver a la pareja desvía la mirada rápidamente.
— Elena, ¿puedes sacar el conejo de Petra del jardín y llevarlo adentro? — pregunta Bryan.
— Por supuesto, señor. — dice la mujer. — Iré a buscarlo ahora mismo.
Bryan asintió y comenzó a subir las escaleras con Petra aún en su regazo, ella estaba avergonzada de que Elena los hubiera visto así, pero Bryan no la dejó bajar d