Habían pasado ocho meses, Bryan y Petra se seguían amando cada día más. Sus vidas ahora estaban corriendo. Bryan pasó el día en la empresa y Petra en la universidad. Siempre que tenían tiempo libre hacían un programa de parejas. El tiempo pasaba rápido, y su amor parecía crecer más cada día.
Y, después de tanta espera, por fin llegó el día de su boda. Petra estaba ansiosa y supernerviosa.
— Cálmate, cariño. — dice Rebekah — todo estará bien.
Petra estaba terminando de ponerse el vestido de novi