Carlos no entendía por qué Daniela le pedía disculpas, quería creer que lo que sabía desde hace pocas horas era mentira de la trabajadora social, que esta chica que tenía en sus brazos, solo era una empleada, en la empresa de su familia y nada tenía que ver con él, tanto ella como el niño, pero se podía soñar despierto y también hacerlo dormido. Quizás Daniela sabía que su presencia allí era porque el niño estaba en sus manos y ya sabía toda la verdad, no entendía porque no recordaba a la ch