Las dos personas que se quedaron en la habitación comenzaron bañar al pequeño quien comenzó a jugar con el agua dejando que está cayera en todas parte mojando la ropa de Julián y de Mariana, el primero lo sostenía mientras el segundo se encarga de lavar al chico que no dejaba de reír, ambos trabajaron en equipo hasta llevarlo a la cama donde solo con darle y biberón comenzó a comer tranquilo hasta quedarse dormido.
_ No lo podemos dejar allí _ reclamo Julián.
_ Pero está dormido, deja que yo lo