Cho vamos a comer pequeñElla se colocó la ropa interior, el vestido y se colocó las sandalias que era fácil de usar porque no había que atarlas. Mientras hacía todo eso Julián con un cepillo de peinar se lo pasó por el cabello a ella para ayudarla un poco y cuando terminaron salieron de la habitación para ir a comer.
En cuanto llegaron al final de la escalera lo único que se escuchaban era los gritos de un niño que parecía dejar sus pulmones llorando y gritando tan fuerte los gritos provenían d