77. Perdón papá
Cid
Miro las sillas vacías, hasta hace menos de veinte minutos estabas ocupadas por personas que votaron en contra mía. Estoy sentado, simplemente admirando la sala vacía, pero mi mente está a mil por hora. No sé cómo sentirme al respecto, pero tampoco quiero darle mil vueltas. Sé que muchas veces en mi vida actuó de forma impulsiva, pero esta vez no fue así. Hacerme de una novia falsa fue una buena idea, no puedo quejarme. Ni tampoco voy a fingir que me equivoqué, porque funcionó. Ahora ya no