ALINA
Mi garganta se secó mientras mi corazón golpeaba con fuerza contra el pecho. Pequeñas gotas de sudor aparecieron en mi frente cuando la mirada de Edrick me dejó clavada en el sitio, como un foco sobre mí. Abrí los labios para hablar, pero Jason se adelantó.
—Señor —empezó, con la voz ligeramente temblorosa—. En realidad vine a buscarlo. Quería hablar sobre los siguientes pasos del acuerdo que acabamos de cerrar.
Su tono era demasiado formal… demasiado inestable. Casi podía oír cómo la men