POV de Alina
La única parte buena de esta noche es que la seguridad de los Vale hizo un gran trabajo alejando a todos los periodistas chismosos antes de que yo saliera.
Salí del salón como un fantasma.
Silenciosa.
Temblando.
Vacía.
Ya ni sentía las piernas como mías. Mi cuerpo estaba rígido, agotado, como si todos mis huesos se estuvieran derritiendo y colapsando por dentro. Cada paso resonaba con las mismas palabras golpeándome la cabeza una y otra vez:
Lárgate.
Lárgate.
Lárgate.
La voz de Edr