POV de Alina
Me quedé mirando mi reflejo una última vez.
La maquilladora ya había recogido todo y se había ido, pero su trabajo seguía brillando sobre mi rostro. Piel suave y luminosa, sombras cálidas en los ojos, labios brillantes. El vestido se ajustaba perfectamente a mi cuerpo, y la tela plateada resplandecía cada vez que respiraba.
Ni siquiera me reconocía.
Parecía alguien cuya vida no estaba sostenida por hilos a punto de romperse.
Deslicé la palma sobre mi estómago, inhalé profundamente