57. Odisea.
La joven se puso de pie cuando llegó el impresionante caballero, sin necesidad de saber quien era pudo, por el parecido con su amiga, saber que era su hermano. Suspiró de manera pesada viendo avanzar tras él a una mujer elegante y hermosa junto a un par de caballeros con trajes oscuros que claramente eran de la policía, pero más allá de sus elegantes presencias y botas, no denotaban de ninguna manera su posición en esa institución.
Se saludaron de manos y el mismo Enric Sallow fue presentando a