POV Arya.
—Es solo... cansancio acumulado, de verdad. Hay cosas en la cabeza que no me dejan tranquila.
Esquivé su mirada pura para no terminar de desmoronarme.
Antes de que Maximiliano pudiera ahondar en sus preguntas, el sonido del teléfono de la casa cortó la tensión.
Él soltó mi mano con un suspiro resignado y se levantó para contestar.
—¿Hola? Ah, hola. ¿Qué sucede?... Sí, estoy con Arya que acaba de llegar del aeropuerto... No, no te preocupes, no interrumpes nada. ¿Qué pasa? Te escucho