POV: Alexander Líbano
Me encontraba en una cabaña oculta a las afueras de la ciudad, un refugio que parecía invisible para el mundo y, sobre todo, para esos malditos hombres de Carttal que me seguían a todos lados. Solo aquí podía respirar, solo aquí estaba seguro, aunque no del todo. Porque el fuego que ardía dentro de mí no se apagaba ni siquiera con este aislamiento.
Después de que me dispararan, después de que se llevaran a mi mujer —a Aslin—, sentía la rabia más profunda y oscura, esa que