En un imponente y lujoso chalet en la cima de una montaña, un hombre se encontraba frente al espejo mientras unos diez sirvientes lo ayudaban a colocarse su traje de tres piezas.
—Señor Carttal, hemos encontrado a la dama misteriosa de aquella noche del Encanto Nocturno. Y debo decirle que es peor de lo que había imaginado —dijo su asistente. El hombre en el espejo frunció el ceño de inmediato.
—¿A qué te refieres con eso? —preguntó, deteniendo el movimiento de los sirvientes.
—Señor… esa señ