Capítulo XXVIII. Los encuentros que descolocan.
Kimberly.
-” ¡Y seguimos mejorando!”- pensé-” Me alejo de unos buitres depravados, para caer en brazos del rey de los pervertidos”- cerré los ojos y no quise ni alzar la vista, para no encontrarme con esos ojos azules, que tanto me inquietaban.
Estaba tan impactada por volver a caer en sus brazos, que ni siquiera me había dado cuenta que me había desplazado hacia una habitación y había cerrado la puerta apoyándome en ella.
-” ¿Qué pretende señor Blake?”- le dije una vez que vi que cerraba la p