ORGULLO DE MI CUÑADO II
Pasó el brazo alrededor de su hermana, atrayéndola hacia él, como si yo pudiera arrebatársela.
Levanté la mano:
—Si terminas esa frase, tendré que actuar. Y sabes que soy mucho más fuerte que tú, Will. —advertí, pasando la lengua por la comisura de los labios y comprobando mentalmente que aún tenía todos los dientes.
El chico zombi se acercó:
—Will no está solo.
—Michael, Will, por favor... —dijo Maçãzinha, llorosa.
Ah, claro que defendería a los dos. Yo, la verdadera ví