MARCONDES
— Él... revive al final de la película —intenté justificar.
— No volverás a ver ninguna película con mi hijo sin que yo sea informado del título, ¿entendido?
Asentí, sintiéndome la peor persona del mundo. Amaba a Davi. Jamás haría algo a propósito para hacerlo sufrir.
— No quiero ir con Shirley. ¡Quiero quedarme con María! —dijo Davi, todavía en brazos de su padre.
— Shirley, puedes irte. Hoy se queda conmigo. Sin niñeras —me miró.
En cuanto los dos salieron, me levanté con dificultad