LA HISTORIA DE AAYUSH
Me quedé mirándola. Maria Fernanda respiró hondo y me miró. Creo que, por primera vez, me vio de verdad. Una lágrima se deslizó por el rabillo de su ojo derecho:
—Lo siento mucho, Aayush. Yo amo a Enzo. Y jamás seré capaz de sentir por alguien lo que siento por él.
Sinceridad. Creo que eso era lo que más admiraba de ella. A diferencia de Caliana, Maria Fernanda era más sensata. Y amaba a Enzo, aunque no quisiera sentir eso.
Esa mujer era puro cariño y amor… por Enzo y por