BUSCANDO AYUDA PARA MAÇÃZINHA II
—Podría huir e intentar rehacer mi vida en otro lugar. Pero no tengo dinero.
—Él te encontraría hasta en el infierno, Maria Fernanda —fui sincero.
—Alegaré que el hijo no es suyo... hasta el final.
—Eso no lo mantendrá alejado.
—No tiene derechos sobre mi hermana. La obsesión no genera un contrato de exclusividad ni de posesión —intervino Will.
El médico llamó a Will, que se levantó y fue hacia él. Maria Fernanda apoyó la cabeza en mi hombro y dijo:
—Estoy tan..