ANDREA
Danna me arrastró a los baños del cine. Ella me había llamado la atención por mi constante distracción, si la captó pensé que no se fijaría.
—No vamos a salir de aquí hasta que sueltes todo —dicta firmemente, incluso se pone en la puerta para cubrir el paso.
—Danna, por Dios.
—Nada de que no puedes decirme o que no te pasa nada, porque si te pasa y mucho. Ya son varios días que te veo así y se que no es solo por lo de Alexia, hay algo más.
Yo no le conté lo de Alexia, esa parte se enteró