ANDREA
—Vaya, me has dejado muy impresionada —le confieso a mi amiga con alegría.
—Es que te faltaba conocer esa faceta mía —sonríe con orgullo. —Estoy tratando de hacer lo mejor, finalmente me he dado cuenta de que sí estoy hecha para manejar una empresa.
—Pero no solo eso, será tu empresa —le recuerdo.
—Así es —de vuelta sonríe. —Mi padre me ha asegurado eso.
Danna al principio no quería dedicarse al negocio de su familia, replicaba sobre seguir los pasos de su padre y de su abuelo y todo por