—Ya veo —asiento, intentando mostrarme indiferente ante lo que me dice, como si no sintiera ni una pizca de dolor y coraje. —¿Dijo psiquiatra? —Necesito saber si es la misma, tal vez esté pisando terreno peligroso. —¿Por qué no me dijo que la licenciada Flores podía ayudar? Habría intentado mostrarme más accesible en el asunto y amable con ella.
—Porque no es ella —confiesa.
Me sorprendo. Estaba segura de que ella tuvo que ver. ¿Entonces quién es?
—Es un colega suyo, me ayudó con eso, pero ella