—Andrea… —exclama Danna detrás de mí mientras retomo el camino. —No vayas, yo sé lo que te digo.
—Debo hacer esto —contesto. —Tranquila, estaré bien.
—Entonces al menos deja que te acompañe. —Me giro para verla de nuevo.
—En serio, estaré bien. No te preocupes, además, ¿qué daño me puede hacer esa mujer?
—Uno nunca sabe qué pueda ocurrir y con que loco se puede cruzar.
—No pasará nada, solo iré a escuchar lo que quiere decirme y después estaré de vuelta. —Le sonrío amablemente para asegurarle q