Frente a mis ojos tengo a la persona que menos me quería encontrar ni hoy, ni nunca. La única culpable de todos los males de Alex y míos y de todos los malos ratos que hemos tenido que pasar desde que estamos juntos.
Frente a mí está la causante de que los gemelos casi terminaran muertos. Tengo delante de mí a Ingrid parada con su forma altanera de siempre, mirándome por encima del hombro como suele hacer, la única diferencia es que hoy no pienso permitírselo.
Hoy, no estoy para nada de ánimos,