Damián levantó las manos al verme la cara.
—No quiero mandar. Lo digo antes de que me claves un cojín en la cabeza.
Sofía, sin mirar, comentó:
—Qué lástima. Yo ya estaba preparando el cojín.
—No quiero meterme en todo —continuó él—. Quiero tener tareas claras. Algo que no dependa solo de emergencias