—Ahora zapatos.
Damián se agachó frente a él.
—¿Quieres que los amarre?
—Sí. Pero no como paquete.
Damián parpadeó.
—¿Cómo paquete?
—Muy apretado. Los pies no respiran.
Sofía se llevó la mano al pecho.
—Este niño defiende derechos humanos del pie.
Damián intentó amarrar el zapato derecho. Lo hizo bi