—Fui a tu apartamento. —La frase me dejó helada. No quise que se notara.
—Mentira.
—Fui dos días después. Ya no estabas. Nadie quiso decirme a dónde te habías ido. Tu número dejó de funcionar.
El corazón me dio un salto incómodo. Recordé el celular apagado, la terminal, el bus, Sofía guardando mi ma