Esto no puede estar pasando.
Marlene, alejada de todo el drama que ocurría en su familia, le había ordenado a John que la llevara a su casa a una hora específica, esto lo obligaba a quedarse un par de horas extras a lo que era normal de su jornada laboral.
Otro día, desesperado por verse con su amante, esto lo habría vuelto loco, pero justo en este momento le caía como anillo al dedo, era la cuartada perfecta, con un testigo tan importante, su jefa, una de las mujeres más poderosas de toda la ciudad.
— ¿Será posible?—