62. EVA
Eva quedó estupefacta. Era la primera vez que él amenazaba con el divorcio, y eso no podía ser una señal positiva. El doctor Alfonso, sin duda, tenía algo que ver en esto, estaba segura. Santiago comenzaba a darse cuenta de lo que le habían hecho durante años, reflexionó. Sin embargo, su recuperación fue rápida; ocultó su turbación tras una sonrisa hipócrita que apenas asomó en sus labios.
—No te pongas así. Lamento lo que dije antes. Ya sabes que si ella no me quiere, yo tampoco la quiero. Per