309. FELICIDAD
Y se dan cuenta que el amor que los une es uno tan grande, tan inmenso que no sabían ni imaginaron que podía resistir el tiempo, las maldades de Eva, y de todos aquellos que se confabularon para separarlos. Susan gime debajo de Santiago feliz, dejándose llevar por todas las nuevas sensaciones que superan aquellas que aún guarda en su memoria. Y aunque en verdad su esposo es grande, ella se acopló muy bien a sus necesidades.
Sonríe para él, mientras le acariciaba los pelos del pecho. Apoya la