—No me pida eso mi suegro, solo al lado de ella logro dormir un poco. Cuando me he quedado en la casa con los niños, me da terror que le pase algo a ella sola aquí.
—No está sola, tiene enfermeras y doctores cuidando de ella, y también mis hombres, míralo allí, no se mueven del frente de esta puerta.
—No importa mi suegro, yo me quedaré todos los días de mi vida con ella.
—De acuerdo, también quiero que veas esto, por eso vinimos tan temprano —dice extendiendo un periódico. —Salió hoy en portad