Después de rescatar a Adele, habían decidido marcharse definitivamente del país, pero cuál no sería su sorpresa al regresar a la casa que era de los abuelos maternos de Luis, se encontraron con una sorpresa. Al abrir la puerta, estaba Vivian y su madre con el niño.
—¡Mamá! ¡Vivian ! ¿Qué hacen aquí? —preguntó Luis realmente sorprendido.
—Lo sentimos mucho hijo, pero al niño no le asentó aquel clima y desde que llegamos estaba enfermo, y el doctor nos aconsejó que regresáramos a uno más cálid