Christian se ha puesto de pie de un salto, para inmediatamente agacharse y abrazarse fuertemente de sus dos hijos, que lo llenan de besos.
—Mamá no vino papá, se fue a trabajar —le dice Lucas.
—Sí, papá, es que yo le pedí que me trajera a verte. ¿Estás bien papito? —Le dice Lucy pasándole la mano por el rostro.
Christian está tan emocionado que no haya que hacer ni qué decir, sólo atinó a abrazar y besar a sus hijos una y otra vez, deseando con toda su alma poder verlos.
—Mamá…, papá…, Ch