134. CHRISTIAN
Me despierto y abro los ojos sin saber donde me encuentro. Un joven que me parece conocido viene a mi encuentro y es cuando me percato que tengo un suero puesto. ¿Qué rayos? Me duele terriblemente la cabeza y me siento confuso y adormilado. A mi mente llegan imágenes de lo último que hice. ¿Me estaba besando con Adele? ¡Eso no puede ser verdad! ¡Papá me hizo una trampa!
—Christian, Christian —me llama el doctor. —Vamos a sentarte para que termines de despertarte, llevas mucho dormido. Tu espo