110. LA MUJER EN MÍ
De niña, escondida debajo de mi cama, con una linterna alumbrando mis libros. Siempre me imaginaba, siendo una princesa encerrada en un castillo, esperando porque mi príncipe encantado, viniera a rescatarme. Con los años, la vida me enseñó, ¡que no existen príncipes encantados, que vienen a salvarte! ¡Tienes que hacerlo tú misma!
¡Sí, tú!
Porque es algo que tiene que nacer desde tu profundo ser. Es ahora, que me doy cuenta de ello. Creía que estaba lista para la vida, que era lo suficiente fuer